Otro placer de esta vida, aunque sea insignificante y pocos lo sepan apreciar es el olor a lluvia. Si el olor a lluvia. No estoy borracho, ni loco ni drogado.
Es un detalle pequeño, pero en las zonas civilizadas, donde se respira aire que no es aire sino es una mezcla de continuación y olores diversos, el olor a lluvia se agradece. Es como un retorno a nuestra vida pasada, donde el único olor desagradable eran los pedos del que tenias al lado o algún excremento de animal. El olor a lluvia puede llegar hasta relajarme es una sensación increíble.
Os recomiendo que cuando llueva os paréis, os relajéis y empecéis a oler un pequeño placer de esta vida.
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