martes, 19 de febrero de 2013



Estar despierto desde las 5 de la mañana. Dar vueltas en la cama hasta las 7. Levantarte con cara de zombi y tener un humor de perros. Que tus ojeras te sirvan para rascarte los tobillos y que te miren mal por no entrar a una ****** de clase... No tiene precio.

Para todo lo demás, ¡UN BUEN HELADO!

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