Es una historia de un pintor y
su inspiración. Su historia no es común, es algo que se escapa a cualquier
historia de grandes pintores con capacidad de inspiración ilimitada, como puede
ser el ejemplo de Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel o Vincent van Gogh.
Este pintor, Luigi, se pasaba horas y horas pintando sin parar, pero sin hallar un cuadro que le cautivara y llevándose unas pocas monedas por su trabajo. Un día, paseando se encontró con un pintor de un pueblo vecino, este le aconsejo que se buscase una musa. Este comenzó su búsqueda al día siguiente.
Pasaron días, semanas, meses... Pero por más que buscaba no encontraba. Cansado, decidió ir al lago en búsqueda de respuestas para sus preguntas. Hizo su típico ritual. Se quito todos sus harapos y como dios le trajo al mundo, se metió en el lago, cerró los ojos y se relajo. Cuando abrió los ojos, vio a una mujer, en la orilla tirando piedras, se fijo mejor y la denomino su musa, ya que de pronto si inspiro como nunca.
Comenzó a pintar en su estudio según pudo, más no podía pintar el cuadro indicado, su inspiración se había marchitado otra vez. Probaba y probaba, e incluso volvió a ver a su musa pero nada. Se volvía loco por conseguir su inspiración y comenzar a pintar su cuadro, pero sentía impotencia al ver que no podía.
No obstante, el mismo día en el que se funda el Comité Olímpico Internacional, Luigi ve una luz tenue al fondo del túnel. Por fin puede imaginar el cuadro que va a pintar y su inspiración no le fallara, mas, tuvo un contratiempo, de tanto esperar, se le secaron las pinturas y el pincel se le había roto, se arrepintió mucho de no haberse dado cuenta antes. Ahora tendría que esperar a comprar un nuevo pincel y cambiar las pinturas, para que con esa inspiración, pudiese pintar tan bello cuadro.
Este pintor, Luigi, se pasaba horas y horas pintando sin parar, pero sin hallar un cuadro que le cautivara y llevándose unas pocas monedas por su trabajo. Un día, paseando se encontró con un pintor de un pueblo vecino, este le aconsejo que se buscase una musa. Este comenzó su búsqueda al día siguiente.
Pasaron días, semanas, meses... Pero por más que buscaba no encontraba. Cansado, decidió ir al lago en búsqueda de respuestas para sus preguntas. Hizo su típico ritual. Se quito todos sus harapos y como dios le trajo al mundo, se metió en el lago, cerró los ojos y se relajo. Cuando abrió los ojos, vio a una mujer, en la orilla tirando piedras, se fijo mejor y la denomino su musa, ya que de pronto si inspiro como nunca.
Comenzó a pintar en su estudio según pudo, más no podía pintar el cuadro indicado, su inspiración se había marchitado otra vez. Probaba y probaba, e incluso volvió a ver a su musa pero nada. Se volvía loco por conseguir su inspiración y comenzar a pintar su cuadro, pero sentía impotencia al ver que no podía.
No obstante, el mismo día en el que se funda el Comité Olímpico Internacional, Luigi ve una luz tenue al fondo del túnel. Por fin puede imaginar el cuadro que va a pintar y su inspiración no le fallara, mas, tuvo un contratiempo, de tanto esperar, se le secaron las pinturas y el pincel se le había roto, se arrepintió mucho de no haberse dado cuenta antes. Ahora tendría que esperar a comprar un nuevo pincel y cambiar las pinturas, para que con esa inspiración, pudiese pintar tan bello cuadro.
1 comentario:
he de decir que me has dejado anonadada , sin palabras , ...
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